Poemas de Leopoldo Minaya

De su libro La hora llena/Poemas imaginarios


EL ÚLTIMO REGRESO


—Madre, no quisiera
que me hundan en la tierra cuando muera,
ni que tapien mi cuerpo en oscuros pabellones,
ni que esparzan al viento mis cenizas,
ni me arrojen al mar por la cubierta.
No vengo de la tierra,
no soy del polvo… y en polvo….
¿por qué he de convertirme?
No vengo del granito ni del mármol inhóspito
ni del concreto seco;
no provengo del mar ni de la pira.
Vengo de ti,
de la blanda carne maternal,
de la sangre amorosa y de tu llanto.
Vengo de tu inquietud,
de tus angustias,
de la inseguridad segura de tus días,
vengo de la verdad de tu existencia.
Ay, madre, qué será de mí
cuando ya no pueda
sostenerme en pie
ni atrapar con mis ojos el amplio derredor,
cuando todo oscurezca de repente
y ya no sienta ni el frío que me invade.

Aléjame la ropa y la madera,
regrésame al origen y al silencio,
regrésame a tu vientre ya dormido,
con tus manos consuma mi esperanza,
y desnudo, pequeño e indefenso…
reclámame, recógeme y desnáceme.


ACTO Y SEÑAL


Vago gris de huracán.
Garra del pecho.


Alto día otoñal.
Violentas hojas.


Saludé cada árbol
que encontré por mi paso.


Estreché cada rama
en señal de amistad.


Franca delectación,
sirvo el añejo.


Soy la liebre incorpórea.
Aquí reposo.


Soy la cara que sale
del espejo.


Soy yo mismo. Soy tú.
Y soy el otro.


ALETEOS

A Juan José Ayuso


—Bóveda, extensión, cerrado azul,
poderosa explosión de lo mirado,
fuerza de la inmanencia, fuerza apenas…
¡tú que emerges, que empujas, que abandonas…!


¡Yo en mi centro rendido, yo en mí mismo!
Amo la libertad, ¡yo subyugado!
Infinito aletear,
mordientes olas,
presencias que en sí mismas significan…
¿envolverse es la ley, abandonarse?
¿remontarse hasta el ser más olvidado?


¡Desoír los susurros y en el viento
soltarme de la cuerda a lo inseguro!


No volveré a escucharme más entre las quietas
arenas, entre el remanso y entre lo callado:
deambularé
(la luz, el infinito
me cederán su espacio…)


De pie, sobre la roca, y mano
sobre mano,
dejo mi soledad, con fuerzas nuevas…
fuerza de la inmanencia, fuerza apenas…
¡poderosa explosión de lo soñado!


HUMO HUMANIDAD


Hablo del humo y hablo de lo humano,
hablando, en cada caso, por lo mismo:
la relación del pez sobre el abismo
se implica en la ecuación, si das la mano.


Va de intento: Timón cavó la gruta,
pues Pluto pereció, y fue humillado….
¿No es a Pluto a quien buscan en tu prado?
Y perder a un amigo, ¿no te enluta?


Al cabo del vaivén, nada es eterno…
¿Y podremos decirlo los poetas
o decirlo el pintor con su paleta?


No todo es material, algo es eterno,
espíritu-espiral, voluta-criba,
desmembramiento humano que trasciende
siendo humo (no pesa y se comprende
su vocación de andarse siempre arriba).


LOCO SAGRADO
Y ETERNO


Lo vieron recoger papeles viejos
y estamparles su firma con un trazo
claramente impreciso, tosco el brazo
que perdiera, de antaño, los reflejos…


Aleve trabazón de los espejos,
absurda como el beso y el abrazo:
con el mundo “vulgar” cortó su lazo;
miró a “la sociedad” desde lo lejos…


La mañana -que rueda- hoy lo sorprende
frente a una multitud que le reprende
su facha, su “apestosa” humanidad…


Para el hombre en su credo se hunde más:
el mundo es quien va loco, y no comprende
la razón en que giran los demás.


Biografía de Leopoldo Minaya


Leopoldo MInaya

Leopoldo Minaya: Poeta y escritor  hispanoamericano nacido en República Dominicana. Doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo. La aparición de “Preeminencia del Tiempo” su segundo libro, en 1993, y su reedición de 1998, le han concedido un merecido espacio en las letras hispánicas contemporáneas. Figura en diversas antologías nacionales e internacionales y ha sido objeto de estudio de respetados críticos de arte y literatura. Reside actualmente en la ciudad de New York, donde imparte docencia en el sistema de instrucción pública. Obras: “Oscilación de Péndulo”, “Preeminencia del Tiempo”, “Cuento de los dos Quijotes”, “La Hora Llena”, “Poemas Imaginarios”. Dentro del género infantil y juvenil ha escrito: “Historia del Niño René Rosales y de la Flauta Encantada”, “Historia de la Doncella que fue a la Guerra”, “Leyenda de Puerto Rico y otros poemas”, “El Tiempo Niño” y “Leyendas del Tiempo Niño”. En formato discográfico publicó en 2001 versiones musicalizadas de los salmos de David y una compilación de cuentos cortos del escritor ruso León Tolstoi.